Clase 1: Presentación

Antes de comenzar, agradecemos a quienes se sumaron a estas clases de Canto Gregoriano online. Nos acompañan desde Argentina, México, Venezuela, Colombia, Guatemala, Perú, Paraguay, Ecuador y España.

Mi nombre es Daniel Murri, y tengo la gracia de haber sido alumno y amigo del gran maestro de Canto Gregoriano Luis Prensa Villegas.

Desde el año 1994 fui formado por él en España, en clases presenciales y, desde 2001 a la fecha hemos continuado nuestra amistad y formación a distancia, ya que actualmente él vive en Madrid y yo en Argentina.

En esos años de formación presencial, mientras yo era Grand Chantre (primer cantor) en el monasterio de Cartuja Aula Dei (Zaragoza, España), no sólo me enseñó la teoría, técnica y práctica gregorianas, sino fundamentalmente, supo transmitirme el espíritu de este canto que, a lo largo de los siglos, ha mantenido intacto.

Luis, apasionado y maestro gregorianista, también tiene una trayectoria profesional como docente, investigador, historiador y perito. Esta capacitación y experiencia, está vivificada e impregnada por ese misterio espiritual que siempre transmite y contagia en sus obras, ejecuciones, enseñanzas e, incluso, en la conversación amistosa con quienes compartimos su amistad.

Dicho esto, a modo de presentación, quiero contarles que, a mi regreso a Argentina, tuve la oportunidad de formar una Schola Cantorum Gregoriana en la parroquia de San José (Mendoza) dando inicio el 19 de marzo de 2012, con la bendición del Obispo y del párroco del lugar.

Durante unos años participamos cantando en la Santa Misa en esa parroquia y en otras, compartiendo entre nosotros y con la comunidad esta bellísima oración litúrgica. En estos años habíamos creado nuestra página web (www.CantoGregoriano.com.ar) donde compartimos material de formación.

Transcurrido un tiempo, me trasladé a vivir a la provincia de Córdoba (Argentina) y descontinuamos con la Schola en Mendoza. Entonces sucedió algo que quiero compartir. La necesidad personal de continuar con el Canto Gregoriano, hizo en mí ver la posibilidad de llevar estos conocimientos y contenidos a toda la comunidad de habla hispana, a través de la tecnología de internet.

De allí surgen las clases online por Zoom.

 

¿Qué es el Canto Gregoriano?

Ante todo, hay que decir que es oración litúrgica. Es decir, oración del culto de la Iglesia. Por lo tanto, encuentra allí su escenario esencial. Si ven nuestra website, tiene a modo de slogan, la frase “La Palabra Cantada”. Y esto es porque los textos del canto gregoriano, en su gran mayoría, son tomados de las Sagradas Escrituras, que es la Palabra de Dios. Así pues, al cantar, estamos pronunciando las Palabras Divinas que están en la Biblia. Y esto también es oración y contemplación en sí.

Junto con esta riqueza espiritual, hay que afirmar que el canto gregoriano es también un patrimonio de la humanidad. Muchas de las piezas fueron escritas hace cientos de años y se ha ido transmitiendo de generación en generación hasta nuestros días. Esta trayectoria, puede estudiarse y valorarse como otras tantas obras culturales, históricas y científicas de la humanidad. Las primeras tradiciones orales, los primeros manuscritos y transcripciones, cómo se fue extendiendo por los distintos territorios y culturas, etc. De hecho, la “paleografía musical” estudia científicamente estos manuscritos.

Otro aspecto humano del canto gregoriano es su efecto en el ser humano que lo escucha. Hay estudios científicos que demuestran, por ejemplo, la sanación interior, mental, emocional, psicológica y hasta biológica en algunos casos. Está comprobado que las frecuencias y ondas sonoras de estos cantos, apaciguan el alma y hacen un efecto como de armonización en la biología del ser humano. Es muy común que la gente comente que escucha gregoriano –aunque no entienda lo que dice–, simplemente porque “le hace bien”, “lo tranquiliza”, “le da paz”.

 

El espíritu del canto gregoriano

El repertorio del canto gregoriano se agrupa en los llamados “8 tonos o modos” (hay otros dos específicos que estudiaremos oportunamente). Cada uno de estos modos y, por ende cada una de las piezas musicales, tienen características propias comunes y transmiten un carácter o sentimiento especial (serenidad, contemplación, tristeza, alegría, piedad, etc) que se adecúan al texto. Al cantar, uno percibe estos sentimientos.

Ante esto, podemos plantearnos qué sucede si ese sentimiento de esa pieza musical no coincide con mi estado de ánimo actual.

Una doble respuesta quiero ofrecerles.

Decíamos que el canto gregoriano es “oración litúrgica” y, como tal, es la Iglesia quien reza a Dios. En esta oración, cada miembro participa y se une a ese sentir común de la Iglesia, aún cuando no sea su sentimiento individual en ese momento. Así, cada persona, como miembro del cuerpo, se hace eco y partícipe de la totalidad del cuerpo y reza desde una actitud de trascendencia de sus propias emociones.

Pero también consideramos que, al ser “Palabra de Dios” lo que se canta, tiene como tal un misterio: cada “Palabra” encierra en sí todos los sentimientos humanos.

Por ello, cuando uno canta o escucha canto gregoriano, es como si le prestara su voz y todo su ser al Cuerpo Místico de Cristo para entonar su oración a Dios. Y, como un efecto recíproco, puede encontrar beneficiarse de la alegría de ese canto incluso estando en un momento espiritual de desasosiego.

 

La obra maestra de los monjes de Solesmes

Sería injusto hablar de los aspectos religiosos, culturales, humanos y científicos sin mencionar a los monjes de esta abadía francesa que, a lo largo de décadas y profundización profesional, han logrado recuperar y restaurar el canto gregoriano y transmitirlo fielmente a nuestras generaciones. Por ello, nosotros tomamos estas enseñanzas como modelo a seguir.

 

Un poco acerca de los orígenes del Canto Gregoriano

Sabido es que el cristianismo surge de entre la comunidad judía y adoptó algunas costumbres de la sinagoga, como por ejemplo el canto de los salmos, los aleluyas, etc. Propio de aquella época judeo-helenística, el cristianismo también se vio influenciado por la cultura griega y nos ha llegado hasta hoy, por ejemplo, el “Kyrie, eleison” griego (Señor, ten piedad). En ese mismo nacimiento del cristianismo, de algún modo, encuentra sus raíces el canto gregoriano.

Al paso de los años, los primeros compositores, eran personas de oración que, al leer y contemplar la Palabra de Dios escrita, sentían un movimiento interior que los transportaba y les hacía surgir desde lo más profundo de su ser una especie de música que aplicaban a esos versículos de la Palabra de Dios. Quizás para recordar esas melodías, y seguramente para poder transmitirlas a otros, iban escribiendo encima del texto bíblico algunos símbolos o signos que les recordara cómo era la melodía, si ascendía al agudo o bajaba al grave, si se detenía o se deleitaba como haciendo eco de algunas palabras o sílabas.

Más tarde, esta escritura –de la cual aún se conservan algunos originales– fue tomando otra forma más ordenada y surge el “tetragrama”, que son esas cuatro líneas paralelas sobre las cuales se fueron escribiendo esos signos, ahora ya con una forma más organizada. Luego se iría transformando en la escritura que hoy conocemos.

Así pues, esta modalidad de canto y escritura, abrirá con el correr de los años, paso a la música clásica y polifónica, escritas en pentagrama. Grandes compositores de la música moderna deben al canto gregoriano parte de sus obras. En este sentido, recordemos que el nombre de las notas que se conocen actualmente en la música clásica (do, re, mi…) tienen su origen en un antiguo himno gregoriano cuyas primeras sílabas de cada verso dieron origen al nombre de estas notas modernas.

 

¿Por qué seguir cantando en latín?

El canto gregoriano tiene como idioma propio el latín. Conozco algunos esfuerzos por traducir el texto al español, manteniendo y adaptando la melodía. Sin embargo, aún cuando puedan ser obras meritorias, no son gregoriano, simplemente son otra cosa. ¿No se pierde gran parte de la esencia, por ejemplo, cuando se traduce “El Quijote” o alguna obra de Shakespeare a otro idioma? Del mismo modo, el sólo hecho de traducir el latín, hace perder parte del misterio del gregoriano, de su calidez poética y sentido profundo de las palabras que, a veces, no tienen traducción apropiada.

Esto no significa necesariamente que deberíamos aprender latín. Pero no importa, al escuchar el gregoriano, aunque no lo entendamos, esta Palabra de Dios hace efecto en nosotros ya que “la Palabra de Dios es viva y eficaz, y hace lo que dice”. Es como cuando tomamos sol en la playa: no importa si conocemos científicamente los efectos del astro sol en nuestro cuerpo, estar expuesto a él simplemente hace su efecto. Análogamente, aunque no entendamos latín, el sólo hecho de escuchar gregoriano hace su efecto en nuestro ser.

Cierto es también que, si entendemos su significado, podemos aprovecharnos más. Por ello, estamos publicando cada pieza gregoriana con su respectiva traducción al español para su mayor provecho.

 

Algunos simples ejemplos de la integración entre el texto en latín y la melodía gregoriana.

Voy a compartirles tres ejemplos de la belleza que integra el texto y la melodía.

La primera, nos recuerda a esas películas que seguramente hemos visto en algún momento, cuando, en la antigüedad, el rey ingresaba al castillo, se asomaban por las torres quienes, al sonar de cuernos o trompetas, anunciaban esta entrada real. Imaginemos por un instante el sonido de esas trompetas o cuernos, ascendiendo del grave al agudo como desde la tierra al cielo. Ahora veamos las primeras palabras del introito de la Misa de Navidad, el “Puer natus”. Al escucharlo, tiene una semejanza impresionante con estos sonidos de trompas que anuncian, en este caso, el ingreso a la tierra del Creador del universo. Escuchen por favor este “Puer natus”

En el canto de la “Salve Regina”, al decir “valle de lágrimas” (lacrimarum valle”), la melodía acentúa claramente la sensación de descender a un valle.

Otro ejemplo que quiero compartir, es en el responsorio de Cuaresma “Media Vita”, con un marcado carácter dramático del compositor que se encuentra ante el abismo de la muerte. En un momento, ante la súplica angustiada a Dios para que lo libre de este abismo, surge como un grito al cielo que rompe la melodía al canto del “Sancte Deus” (Santo Dios)

 

Objetivos de nuestra Schola Online

Decíamos al inicio que nuestra intención es difundir, compartir enseñanzas y material didáctico así como obras musicales, con toda la comunidad de hablas hispana, donde sea se encuentren. Algunos simplemente buscan o desean acercarse al gregoriano, escucharlo y deleitar su alma con él. Otros buscan un conocimiento y aprendizaje más técnico y también hay personas que quizás busquen profundizar aspectos de un conocimiento que ya poseen.

A todos ellos nos dirigimos y queremos satisfacer esos deseos, desde nuestra website y a través de estas clases online que hemos comenzado.

Sería maravilloso –y es también parte de nuestros objetivos–, que cada uno de ustedes pueda conformar “scholas cantorum” en sus propias comunidades.

 

Metodología de las clases

Al plantearnos la modalidad y contenidos de las clases, nos encontramos ante dos opciones generales: una, más académica, siguiendo una especie de programa de estudio progresivo, de tal forma que, para avanzar a las siguientes clases, se requiera haber tomado las anteriores. Para quienes deseen así estudiar, estamos preparando el Manual de Canto Gregoriano que en breve iremos publicando en nuestro sitio web.

Una segunda forma –ésta es por la que optamos–, es en cada clase tomar alguna pieza de estudio y sobre ella adentrarnos en los diversos aspectos teóricos, prácticos y técnicos del canto gregoriano, adaptándolos a los distintos niveles de conocimiento que cada participante tenga. De esta forma, todos se verían nutridos según su nivel. Es como un manantial de agua pura al cual, cualquier persona que se acerque a beber, será satisfecha según su necesidad.

Somos conscientes de la complejidad de esta modalidad que adoptaremos, pero entendemos será de mejores frutos para quienes deseen sumarse.

 

Hoy, 19 de marzo de 2021, después de casi una década de existencia, queremos renovar la consagración de esta “Schola Gregoriana Sancti Joseph” –abierta ahora a toda la comunidad de habla hispana– al patrocinio y custodia de San José.

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Schola Gregoriana

Queremos compartir con la Comunidad de habla hispana todos los conocimientos y experiencia sobre el Canto Gregoriano, a través de este sitio web y de las Clases Online sin costo.

Esta entrada tiene 8 comentarios

  1. José Antonio Mora Solano

    Yo me uno desde Costa Rica pero no puedo en el horario en que se transmite la lección por lo tanto, lo hago por diferido, viendo las clases posteriormente. Gracias por compartir estas lecciones.

    1. Schola Gregoriana

      Hola José Antonio, muchas gracias a ti por unirte! Precisamente quisimos ir grabando las clases para quienes no pueden unirse en vivo.

  2. Rommel Ruiz Santivañez

    Muchas gracias por la oportunidad que nos dan con estos cursos. Soy un servidor de Dios que ha iniciado a redescubrir la riqueza de la música sacra y sobre todo el canto gregoriano. Estoy en inicio de este aprendizaje, y agradezco mucho la oportunidad que brindan.

  3. Mariano Saturio

    Muchas gracias por su generosidad y paciencia para con nosotros, los interesados en aprender esta materia, yo nunca he tenido la oportunidad de aprenderla y es la asignatura pendiente que siempre había querido aprender (soy músico profesional, pero de música clásica)

    1. Schola Gregoriana

      Mariano, gracias por tu comentario e interés. Esperamos encuentres en nuestro sitio web y en las clases online lo que buscas y quedamos atentos a cualquier consulta. Saludos

    2. Padre Luis E. Murri

      ¡Excelente! Muchas gracias, Daniel. El Señor complete para su mayor gloria, la obra que Él mismo comenzó. Fuerte abrazo y mi bendición.

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