Ave Maria

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Ave Maria -ofertorio-

"Ave María, llena de gracia, el Señor está contigo.
Bendita eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre."
(Lc.1,28.42)

Sinopsis: 

Este "Ave María" pertenece a las más bellas creaciones del canto llano. Reboza de reverencia, asombro, ternura, gozo, dulzura y amor.
Es un canto que bien puede ponerse en labios del Arcángel San Gabriel, de la Santa Iglesia Católica, del Coro de los Santos e incluso de la Naturaleza toda como creación de Dios. Es el canto del alma en gracia.
¡Cuánta bendición y felicidad traería sobre esta tierra la más Bendita entre todas las mujeres! Es imposible describir con palabras misterio tan hondo, y cuando las palabras apenas susurran entre el dulce fluir de la melodía puede percibirse, íntimamente, dejando penetrar este canto en nuestro corazón, este gran misterio.
Parece como hundirse en las profundidades del misterio a través de los graves penetrando de pronto las alturas al nombre de "Maria", "Dominus" y creciendo más ardientemente en el "Benedicta tu" donde se expras una profunda emoción y humilde reverencia.
La presencia de la Bienaventurada Virgen María es obligada en este tiempo de Adviento y más aún cuando más se acerca el momento del Nacimiento del Salvador, el cual "germinará" cual bello fruto del vientre de María Virgen: "Dominus tecum".
Madre e Hijo forman una unidad ya que el Hijo de Dios se ha hecho uno con María. Él está con Ella, en Ella, pertenece a Ella, aunque Él es el Señor a quien Ella adora. Pero Ella quiere presentarle a nosotros para la salvación del mundo y por eso la bendecimos, oh Virgen gloriosa. Deborah y Judith fueron elogiadas por la entrega de sus personas; pero tú has transformado la maldición de la humanidad en una bendición, y de ti fluyen corrientes de gracia que nos deberán llevar en una eternidad dichosa. ¡AVE MARÍA!

HOMILIA PRONUNCIADA POR SAN CIRILO DE ALEJANDRIA EN EL CONCILIO DE EFESO (año 431)

Dios te salve, Maria, Madre de Dios, tesoro veneradisimo de todo el orbe, antorcha inextinguible, corona de virginidad, cetro de recta doctrina, templo indestructible, habitacion de Aquel que es inabarcable, Virgen y Madre, por quien nos ha sido dado Aquel que es llamado bendito por excelencia, y que ha venido en nombre del Padre. Salve a ti, que en tu santo y virginal seno has encerrado al Inmenso e Incomprehensible. Por quien la Santisima Trinidad es adorada y glorificada, y la preciosa Cruz se venera y festeja en toda la tierra. Por quien exulta el Cielo, se alegran los angeles y arcangeles, huyen los demonios. Por quien el tentador fue arrojado del Cielo y la criatura caida es llevada al Paraiso. Por quien todos los hombres, aprisionados por el engano de los idolos, llegan al conocimiento de la verdad. Por quien el santo Bautismo es regalado a los creyentes, se obtiene el oleo de la alegria, es fundada la Iglesia en todo el mundo, y las gentes son movidas a penitencia. ?Y que mas puedo decir? Por quien el Unigenito Hijo de Dios brillo como Luz sobre los que yacian en las tinieblas y sombras de la muerte. Por quien los Profetas preanunciaron las cosas futuras. Por quien los Apostoles predicaron la salvacion a los gentiles. Por quien los muertos resucitan y los reyes reinan, por la Santisima Trinidad. ?Quien de entre los hombres sera capaz de alabar como se merece a Maria, que es digna de toda alabanza? Es Virgen y Madre, !oh cosa maravillosa! Este milagro me llena de estupor. ?Quien ha oido decir que al constructor de un templo se le prohiba habitar en el? ?Quien podra ser tachado de ignominia por el hecho de que tome a su propia Esclava por Madre? Asi, pues, todo el mundo se alegra (...); tambien nosotros hemos de adorar y respetar la union del Verbo con la carne, temer y dar culto a la Santa Trinidad, celebrar con nuestros himnos a Maria, siempre Virgen, templo santo de Dios, y a su Hijo, el Esposo de la Iglesia, Jesucristo Nuestro Senor. A El sea la gloria por los siglos de los siglos. Amen.