Stabat Mater -himno-

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Stabat Mater -himno-

Estaba la Madre dolorosa
junto a la Cruz llorando,
mientras su Hijo pendía.

Su alma llorosa,
triste y dolorida,
traspasada por una espada.

¡Oh cuán triste y afligida
estuvo aquella bendita
Madre del Unigénito!

Estaba triste y dolorosa,
como madre piadosa,
al ver las penas de su Divino Hijo.

¿Qué hombre no lloraría,
si viese a la Madre de Cristo
en tan atroz suplicio?

¿Quién no se contristaría,
al contemplar a la Madre de Cristo
dolerse con Su Hijo?

Por los pecados de su pueblo,
vio a Jesús en los tormentos,
y sometido a los azotes.

Vio a su dulce Hijo
morir abandonado,
cuando entregó su espíritu.

¡Oh, Madre, fuente de amor!
Haz que sienta tu dolor
para que contigo llore.

Haz que arda mi corazón
en amor de Cristo mi Dios,
para que así le agrade.

¡Oh santa Madre! Haz esto:
graba las llagas del Crucificado
en mi corazón hondamente.

De tu Hijo lleno de heridas,
Que se dignó padecer tanto por mí,
reparte conmigo las penas.

Haz que yo contigo piadosamente llore,
y que me conduela del Crucificado,
mientras yo viva.

Haz que esté contigo
junto a la Cruz;
pues deseo asociarme en el llanto.

¡Oh virgen la mas ilustre de todas las vírgenes!
no seas ya dura para mí;
haz que contigo llore.

Haz que lleve la muerte de Cristo;
hazme socio de su Pasión
y que venere sus llagas.

Haz qué, herido con sus heridas,
sea yo embriagado con la Cruz
y con la Sangre de tu Hijo.

Para que no me queme y arda en las llamas,
por ti, oh Virgen, sea defendido
en el día del juicio. .

¡Oh Cristo! Cuando hubiere de salir de aquí,
dame, por tu Madre
que llegue a la palma de la victoria.

Cuando el cuerpo feneciere,
Haz que al alma se le dé
la gloria e1 Paraíso.

Amén

Sinopsis: 

Himno de la Liturgia Cristiana cuya documentación histórica se remonta hacia el final del siglo XIV. Georgius Stella, canciller de Génova (m. 1420), en sus "Annales Genuenses", dice que lo usaban los flagelantes en 1388 y otros historiadores señalan su uso más tarde en el mismo siglo. En Provenza, cerca de 1399, los “Albati “ o “Bianchi” lo cantaban durante sus nueve días de procesiones.

No fue introducido al Breviario Romano y Misal hasta 1727. (Fiesta de los Siete Dolores de la Virgen asignada al viernes después del Domingo de Pasión. En el breviario se divide en tres partes: en vísperas, "Stabat Mater dolorosa"; en maitines, "Sancta Mater, istud agas"; en laudes, "Virgo virginum praeclara".

La autoría del himno se ha atribuido al Papa San Gregorio I (Magno) (m. 604), San Bernardo de Claraval (m.1153), Papa Inocencio III (m. 1216), San Buenaventura (m.1274), Jacopone da Todi (m. 1306), Papa Juan XXII (m. 1334), Papa Gregorio XI (m.1378), de las que sólo son probables las de Inocencio III y Jacopone. El Papa Benedicto XIV da por hecho que es de Inocencio III y cita tres autoridades; Mone en sus notas y Hurter en su “Vida” también la atribuyen al mismo gran pontífice.